Los jóvenes en la historia cruceña

A SEGUIR HACIENDO HISTORIA

Por: Lic. Carlos Hugo Barbery Alpire, ECONOMISTA

Publicado en la Guía Empresarial 2013 de Juventud Empresa

Pensar en la Juventud, su atributo emprendedor e intrépido, siempre ha sido un concepto identificado con la promesa de un futuro, sin embargo queda demostrado a juzgar por los registros de la historia en general y cruceña en particular, que aquel, aunque tal vez moderno, es un fundamento erróneo.

La historia cruceña muestra de manera fehaciente, que en sus momentos más trascendentales, tuvo a los jóvenes como sus principales y decisivos protagonistas; así es posible mencionar en la época de la conquista, al Gran Ñuflo de Chaves, quien con aproximadamente 40 años fundó nuestra ciudad, al lado de su invalorable compañera Elvira de Mendoza, o también, al valeroso Diego de Mendoza, quien con apenas 28 años, debió asumir la responsabilidad de ser la primera autoridad de la Gobernación en 1568, tras la muerte del Gran Capitán.

Muchos años después, por las venas de la corriente libertadora correría sangre joven, Antonio Suárez, Manuel Mercado “El Colorao” y José Manuel Baca “Cañoto”, todos ellos inclusive con menos de tres décadas en 1810, tuvieron un rol trascendental en la historia cruceña, cuya cúspide se daría cuando “El Colorao” Mercado, proclamara la independencia de Santa Cruz, en febrero de 1825.

La época republicana, sería otro escenario de participación decisiva de los jóvenes cruceños, Andrés Ibáñez, quien con 30 años y varios cargos públicos de jerarquía en su haber, se atrevió a desafiar las estructuras políticas con las ideas de la igualdad y el federalismo, años más tarde iniciado el Siglo XX, Cristián Suárez Arana, Plácido Molina Mostajo y otro grupo de jóvenes fueron capaces de plantearle al país una estrategia geopolítica con el Memorándum de 1904. El desarrollo cruceño de la segunda mitad del Siglo XX, impulsado por las regalías del 11% tuvo en los jóvenes, a sus principales exponentes, Jorge Roca, Gumercindo Coronado, Carlos Valverde, Hernando García Vespa y Giselle Brunn, estos últimos recientemente abandonaron el terruño ante el llamado del creador.

El último tercio del Siglo XX, impulsaría a aquellos jóvenes que habiéndose formado, mayoritariamente en el exterior, en diferentes áreas del conocimiento, retornen a su terruño para fortalecer la que fue la institución responsable de planificar el desarrollo cruceño, CORDECRUZ, que marcaría historia en el desarrollo cruceño. Esta misma razón fue una de las generadoras del impulso y desarrollo agrícola – principalmente – que tuvo Santa Cruz hasta convertirse en la despensa de Bolivia y así todos jóvenes que les sucedieron con los ideales democráticos, la participación popular y recientemente con la lucha autonómica; que no hicieron otra cosa que continuar con la responsabilidad de seguir con la convicción de un mejor destino para Bolivia que nazca desde nuestra Santa Cruz.

Ese espíritu joven, emprendedor e intrépido que se ha venido trasmitiendo de manera consuetudinaria durante generaciones en el transcurrir de la historia cruceña, es el fiel reflejo de lo que hace dos décadas atrás, constituyó el nacimiento de esta gran institución como Juventud Empresa, ratificando con ello, que la juventud es presente forjadora de mejores días y no una promesa futura.

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El 4 de mayo y su ciclo histórico

El 4 de mayo y su ciclo histórico.

Por: Lic. Carlos Hugo Barbery Alpire, ECONOMISTA

Publicado el 4 de mayo de 2012 en el periódico El Deber.

Recuerdo con nostalgia mis años en la universidad, especialmente la clase de un gran maestro, el recordado profesor Federico Paz, en su explicación sobre los ciclos económicos; siempre habrá épocas de ‘vacas flacas y vacas gordas’, solía indicarnos.

Hoy por hoy, cuando se analiza mucho sobre persecuciones, traiciones, liderazgos y demás coyunturas, llego a la conclusión de manera análoga con la economía de que la historia tiene ‘ciclos históricos’. El gran problema es que, en la historia cruceña, las etapas de ‘recesión y contracción’ son tan prolongadas que cuando llega nuevamente la ‘cima’, esta es tan fugaz que nuevamente se ingresa a la etapa de recesión y, lo que es peor, por los mismos errores. El 4 de mayo y su ciclo histórico, porque por caprichosa que parezca la historia, escogió la misma fecha para repetir un proceso de similares alcances, como para estrujarnos en la cara cual hijo testarudo. Fue el 4 de mayo de 1876, dos días después de las elecciones (DS, 02/02/1876), cuando luego del conteo de votos Andrés Ibáñez era elegido diputado. “Esta fecha será histórica”, dijo a sus correligionarios igualitarios. Las ideas de igualdad y autogobierno empezaban a germinar, pero ese mismo día, mientras los ‘ibañiztas’ festejaban, el Gral. Hilarión Daza dio el golpe de Estado (DS, 04/05/1876) por el que se investía como presidente de Bolivia. A partir de ahí, por diatribas y mezquindades gestadas desde la misma sociedad cruceña, se tildó al movimiento igualitario de separatista, por lo que sus miembros fueron perseguidos y finalmente asesinados en cumplimiento de la orden presidencial (DS, 19/01/1877).

132 años después, el 4 de mayo de 2008, muchos cruceños, por diferentes motivos y convencimiento, especialmente los deseos de autogobierno regional, acudían a las urnas por la aprobación o no del Estatuto Autonómico. Sin embargo, por diferentes razones, muchas aún sin respuesta, ha corrido o se ha estancado mucha agua bajo el puente, como prefiera entenderse; lo cierto es que hoy, a pesar de lo ocurrido hace cuatro años, quienes votaron por el No en el referéndum nacional por las autonomías en 2006 gozan en la práctica de más autonomía que quienes lo hicieron por el Sí.

Parece coincidencia, pero es el reflejo de los ‘ciclos de la historia cruceña, que retorna caprichosamente cada tantas décadas y, lo que es peor, por causas mezquinas que se generan desde la misma sociedad cruceña. Es muy importante que se construyan liderazgos a partir de ideologías, de proyecto regional con alcance nacional y, sobre todo, dejar de lado intereses personales, porque debe entenderse que el rostro del liderazgo solo es la carátula del contenido; nunca una investigación se inicia por la portada, sino a partir de un objetivo. Esta reflexión también alcanza a quienes llegan ‘allá arriba’ y dejan al terruño ‘tierra adentro’, como diría don Enrique Finot.